Archive for Noviembre, 2009

TENGO UN LIBRO ELECTRÓNICO Miércoles, Noviembre 25th, 2009

¡ He sucumbido a la modernidad y me he comprado un “e-book” !. Llevaba varios años pensando en comprarme el dichoso artilugio y, por fin, me he decidido. En honor a la verdad, debo decir que soy una especie de snob de los cachivaches electrónicos. Me gusta todo lo que tenga circuitos impresos y…. si tiene pantalla….. ¡mejor que mejor! pero, en este caso, creo que se trata de una de las mejores compras que he hecho en mi vida.

También soy un lector compulsivo que lleva un ritmo de 2 ó 3 libros por semana, así que os podéis imaginar que mi presupuesto en lectura empezaba a ser astronómico y, al parecer de algunos (no cito nombres que luego todo se sabe), estaba poniendo en riesgo el balance de situación de la economía familiar. Gracias a Díos, también soy de las personas a las que les gusta releer los libros, cosa que hago hasta 10 veces a lo largo de los años así que, una vez que mi bibloteca alcanzó la “masa crítica” suficiente, me contentaba con comprar 1 ó 2 libros al mes y el resto del tiempo me lo pasaba volviendo a leer los libros que tenía en mis estanterías.

Muchas son las ventajas de este “cacharro”: la capacidad de almacenamiento (tengo más de 1000 libros dentro del bicho ese), la facilidad de lectura (claridad, contraste, tamaño de letra ampliable,…..), el ahorro de dinero (hoy en día te puedes bajar cualquier libro gratis desde Internet), la manejabilidad (pesa poco y, desde luego, mucho menos que un simple libro),…… y, si tengo que citar alguna desventaja, diré que la única que se me ocurre es que no es capaz de satisfacer la necesidad que tenemos los fetichistas del libro (que también lo soy) de la propia posesión. No hay nada que pueda igualar a la sensación de mirar tu biblioteca, pasar tu dedo por los lomos de los libros, sacar alguno y ojearlo y, al final, decidirte por uno. Es un ritual que hace que el placer de la lectura sea todavía mayor.

En fin… ¡que no se puede tener todo!. Sin embargo, lo recomiendo encarecidamente a todos los que os guste leer.

Un abrazo “bibliofilo”,

Esteban

Post ESCATOLÓGICO-EDUCATIVO Miércoles, Noviembre 18th, 2009

Ya venía siendo hora de que escribiera algo, aunque solo sea para agradecer las muestras de cariño que he recibido estas últimas semanas. La cosa va, “poco a poco” pero va…. y, teniendo en cuenta por lo que he pasado ¡creo que no es poco!.

Como no estoy demasiado inspirado (las musas se debieron quedar en el quirófano) voy a hacer lo que hacen los viejos articulistas que no es más que “tirar de archivo”. Pero, como soy hombre de principios, no voy a usar la técnica del típico refrito sino que que os voy a poner algo “inédito”, aunque ya tiene un par de añitos.

Antes que nada, una pequeña introducción: He venido observando, con verdadera perplejidad, que en los servicios de las empresas en las que he trabajado, siempre hay algún desaprensivo que deja “el regalito” en el inodoro sin preocuparse por el que venga detrás. Sinceramente, no he sido capaz de entender esta actitud, que además de sucia y grosera, no tiene ningún sentido más allá de dejar constancia fehaciente de la catadura moral y la mala educación del que la mantiene.

No se si os pasará a vosotros pero yo, que soy pudoroso en exceso, cuando entro en un servicio y me encuentro con “el asunto”, me pongo rojo como un tomate solamente con pensar que cuando salga por la puerta “alguien va a creer que he sido yo”. Total, que al final acabo haciéndo “de tripas corazón” y limpiando yo mismo el desaguisado.

Un buen día, harto ya de encontrarme con la sorpresa diaria, se me ocurrió poner un cartelito en el susodicho servicio pero, como no quería caer en la repetición de los típicos avisos que aparecen en todos los sitios, se me ocurrió ponerlo en verso y me salió esta poesía en rima consonante:


ODA A LA ESCOBILLA

Toilet brush me llaman los britanos
que es nombre de postín ¡no cabe duda!
y aunque me apodan “del water” de manera ruda
como “escobilla” me nombran los hispanos

Es triste mi destino y mi andadura
siempre sumergida en agua o cieno
pero más triste es sufrir olvido fiero
de aquellos que me ignoran con bravura

No hay nada deshonroso en mi trabajo
pues es cosa que ha de hacerse sin demora
ya que el cieno no espera ni una hora
y al secarse se troca en duro tajo

Usadme sin pudor y con aliento
no hacerlo es guarrería y desatino
así, dejadme que yo cumpla mi destino
y respetad a los demás al mismo tiempo



Ni que decir tiene que el cartelito de marras no sirvió prácticamente para nada pero, eso si, alguna que otra sonrisa se veía a la salida del excusado y yo quiero pensar que, la causa de la alegría de la gente, no solo estaba en el alivio de haberse librado del peso muerto, que llevaban al entrar, sino también en la lectura de estos versos.

Espero que os haya hecho sonreir también a vosotros.

Un abrazo “irónico”,

Esteban