TENGO UN LIBRO ELECTRÓNICO Miércoles, Noviembre 25th, 2009
¡ He sucumbido a la modernidad y me he comprado un “e-book” !. Llevaba varios años pensando en comprarme el dichoso artilugio y, por fin, me he decidido. En honor a la verdad, debo decir que soy una especie de snob de los cachivaches electrónicos. Me gusta todo lo que tenga circuitos impresos y…. si tiene pantalla….. ¡mejor que mejor! pero, en este caso, creo que se trata de una de las mejores compras que he hecho en mi vida.
También soy un lector compulsivo que lleva un ritmo de 2 ó 3 libros por semana, así que os podéis imaginar que mi presupuesto en lectura empezaba a ser astronómico y, al parecer de algunos (no cito nombres que luego todo se sabe), estaba poniendo en riesgo el balance de situación de la economía familiar. Gracias a Díos, también soy de las personas a las que les gusta releer los libros, cosa que hago hasta 10 veces a lo largo de los años así que, una vez que mi bibloteca alcanzó la “masa crítica” suficiente, me contentaba con comprar 1 ó 2 libros al mes y el resto del tiempo me lo pasaba volviendo a leer los libros que tenía en mis estanterías.
Muchas son las ventajas de este “cacharro”: la capacidad de almacenamiento (tengo más de 1000 libros dentro del bicho ese), la facilidad de lectura (claridad, contraste, tamaño de letra ampliable,…..), el ahorro de dinero (hoy en día te puedes bajar cualquier libro gratis desde Internet), la manejabilidad (pesa poco y, desde luego, mucho menos que un simple libro),…… y, si tengo que citar alguna desventaja, diré que la única que se me ocurre es que no es capaz de satisfacer la necesidad que tenemos los fetichistas del libro (que también lo soy) de la propia posesión. No hay nada que pueda igualar a la sensación de mirar tu biblioteca, pasar tu dedo por los lomos de los libros, sacar alguno y ojearlo y, al final, decidirte por uno. Es un ritual que hace que el placer de la lectura sea todavía mayor.
En fin… ¡que no se puede tener todo!. Sin embargo, lo recomiendo encarecidamente a todos los que os guste leer.
Un abrazo “bibliofilo”,
Esteban



