Archive for the 'Costumbres-Moda' Category

LOS FAMOSETES y MI RETRETE Lunes, Marzo 15th, 2010

Yo, que soy un lector ávido y contumaz llevo unos días con un ataque de apatía pertinaz (¡como me gustan las palabras “acabadas en Z”!) lo que me ha llevado a ver la televisión más de lo acostumbrado. Para que os hagáis una idea de lo que significa eso de “más de lo acostumbrado”, estos infaustos días estoy viendo la tele una media de 45 minutos diarios, multiplicando por infinito los 0 minutos diarios que dedicaba a esta tarea anteriormente.

El caso es que, haciendo el ejercicio de apretar con el pulgar, de manera sucesiva, los botones numerados del mando a distancia (lo que se viene en llamar “hacer zapping”), he comprobado el alto contenido estético de la programación de la televisión en españa (que no televisión española) y la excelente catadura moral de los temas que se tratan y de los personajes-personajillos que se postulan en las diferentes cadenas.

He descubierto, con verdadero asco, que hay una serie de “señores” y “señoras” que son famosos por el simple hecho de haberse acostado con alguien, haber puesto los cuernos a alguien y, lo que es peor, haber sufrido violencia machista, por ejemplo. Además, por lo visto, estos individuos cobran por airear, ante toda la audiencia, sus trapos sucios (ya sean manchados de semen o de sangre, según el caso). Yo, que no soy ningún mojigato, me he escandalizado de las cosas que he oido en una simple ½ hora. Estoy convencido que, si se hiciera un catálogo de las perversiones que se cuentan en esos programas, saldría un libro de lectura muchisimo más escandalosa que “las memorias del Marques de Sade”, a quíen harían quedar como una hermanita de la caridad.

Lo peor del caso es que, si los medidores de audiencia no se equivocan, hay mucha gente que es asidua, ¡ sin ruborizarse ¡, de estos programas e incluso los famosetes que salen en ellos tienen seguidores y detractores, como si realmente fueran algo importante. No quiero parecer pedante pero, creedme cuando lo digo, me horrorizo al pensar que, al fin y al cabo, esa es la realidad cultural de nuestro país. ¿Cómo vamos a pedir que voten con criterio (es un decir) a personas que rien y lloran con las gracias, de dudoso gusto, de personajes como estos?. ¡ Es como pedir peras a un olmo ¡

Hoy en día, un científico de prestigio, como por ejemplo, el doctor Manuel Elkin Patarroyo (que tantas vidas ha salvado con su vacuna contra la malaria), solo tiene derecho a una entrevista de 30 minutos (y eso en una cadena como CNN+, que da gusto verla) mientras que otras, cuyo unico mérito conocido ha sido tener un retoño, al que por lo visto no le gusta el pollo, de un torero andaluz, tienen audiencias millonarias durante horas y horas de programación. ¡Qué vergüenza por Díos!

Eso si, tengo que decir que, gracias a estos programas, he conseguido vencer un espidodio de estreñimiento que me estaba haciendo pasar “las de Caín”, porque nada más escuchar la sintonía, algo me sucede en las tripas y casi no me da tiempo a llegar al WC.

Un abrazo “asqueado”,

Esteban

TACOS, INSULTOS y DEMÁS LINDEZAS Lunes, Marzo 1st, 2010

No se me soliviante el personal que no es mi intención comenzar aquí un “Diccionario Panhispánico de Tacos” (aunque tengo que reconocer que material no me falta). Tampoco se me vayan los impacientes que hoy no toca soltar una soporifera diatriba sobre lo mal que hablan lo jovenes de hoy en día (aunque también podría hacerlo con poco esfuerzo mental). Hoy me apetece, y no me preguntéis el porqué, hablar sobre la riqueza del idioma castellano que, casi sin dudar, es uno de los grandes idiomas mundiales que presenta mayor número de sinónimos y, lo que es más curioso, mayor número de interjecciones e insultos.

Estableciendo la comparación con “el inglés”, que domino “porque es bajito y se deja” (lo siento, no he podido evitar caer en el chiste tonto), nos damos cuenta que tanto en calidad como en cantidad les ganamos por goleada.

Hace unos años me hicieron llegar una lista de insultos y tacos en inglés que no ocupaba más allá de una hoja y, lo que es más curioso, solo contenía 2 o 3 conceptos combinados de diferentes maneras. A los anglosajones, si les sacas del FUCK (“fuck you”, “go fuck yourself”, “fucking bastard”,……) y del COCK, o DICK para los finolis (“dick blower”) no tienen mucho más que ofrecer en este campo. Alguna que otra palabra adicional para mentar a la dudosa profesión de tu madre y poco más.

Sin embargo, en el Castellano, tenemos una gloriosa cantidad de insultos, que además se ven complementados por todos sus sinónimos, y que son capaces de aludir a todos tus parientes, sus atributos personales, sus profesiones, la fidelidad de sus conyuges, etc. Para no caer en el lenguaje soez, voy a limitarme a poner solo un ejemplo: para insultar a un hombre indicando que su esposa/conyuge/mujer/compañera le engaña con otro hombre podemos llamarle CABRÓN pero también podemos usar CORNUDO, ASTADO, CABRÓN, CONSENTIDOR, SUFRIDO…… Si a esto añadimos que la misma palabra (CABRÓN) puede tener el significado de CANALLA, MALEVOLO, MALA PERSONA y que para este otro significado podemos usar también otros sinónimos tales como HIJO PUTA (por decir el más fuerte) nos daremos cuenta de la riqueza de nuestro idioma.

¡Y hay más!, , porque la sola entonación que se ponga en la palabra o incluso el origen geográfico puede cambiar totalmente el significado de la misma trocando el insulto en apelativo cariñoso. Veamos, también un par de ejemplos. en Euskadi a los amigos, cuando hacen algo gracioso, les solemos decir “¡QUE PEDAZO DE CABRÓN!” y no estamos aludiendo a sus apéndices frontales sino simplemente diciéndoles “¡QUE BUENO ERES!” (con un cierto sentido de “¡que listo eres!” o “¡que pícaro eres!”). En el sur, en Sevilla por ejemplificar, te pueden llamar “HIJO PUTA” y no están tratando de decir que tu madre se dedica a la profesión más antigüa del mundo, sino que están usando un apelativo cariñoso. Otra cosa es que el que habla ponga la preposición “de” por medio, ya que entonces es mejor que te plantees soltar un par de guantazos. Ahora, eso si, a un sevillano no le llames CABRÓN ni a un vasco le increpes de HIJO PUTA porque la cosa se puede poner muy caliente.

Como habéis podido comprobar, me he referido solo a las palabras “fuertes” porque si me voy a las menos malsonantes podría escribir un tratado de 2000 páginas (por la cantidad de material que hay). Los “idiota”, “imbécil”, “estúpido”, “sinverguenza”, “desgraciado”, “malnacido” así como los “tonto del culo” (abreviado “tontolculo”), “gilipollas”, “soplapollas”, etc. puden servir como un pequeño ejemplo de lo que el idioma cervantino nos ofrece en este campo.

No he entrado tampoco en el apartado más concreto de las blasfemias, en el cual también les damos “sopas con honda”, porque se me ha acabado el tiempo y, ¿por qué no decirlo?, el miedo es libre y no quiero que me pase como a Don Quijote cuando soltó aquello de “¡con la Iglesia hemos topado, Sancho!”.

Un abrazo “sin exabruptos”,

Esteban

EDUCACIÓN Y BUENAS COSTUMBRES Miércoles, Febrero 10th, 2010

Desde que puedo recordar he tenido la sensación de haber nacido en el tiempo equivocado. Mi cerebro me recuerda que soy un hombre del siglo XXI (aunque vi la luz en el siglo XX) pero mis huesos me dicen que mi verdadero lugar está en el siglo XIX.

A veces, cuando estoy dormido (que no durmiendo) oigo los ecos de la discusión cerebro-huesos, que por cierto se llevan “a matar”, y me despierto pensando “será la última vez que ceno huevos fritos con chorizo”.

inciso:
La voz de mis huesos tiene, por cierto, un timbre y un color preciosos así que he pensado que podía presentarme a un casting radiofónico, con un micrófono oculto atado a una de las rótulas y un altavoz en las corvas, a ver si cuela y me convierto en el nuevo Luis del Olmo.
Fin del inciso:

Bueno, volviendo al tema que nos ocupa, resulta que estoy convencido de que mi escala de valores no cuadra con los tiempos actuales. Yo tengo interiorizados una serie de comportamientos que, no solo no son valorados en la actualidad sino que incluso son risibles y denigrados. Cosas como la Honestidad, el Honor, la Puntualidad, la Educación (entendida como “buenas maneras”), el cumplimiento de la Palabra dada, no están de moda y yo, que no se actuar más que bajo esas premisas, me siento tan descolocado como el Cid Campeador en una planta de energía nuclear.

El otro día me pasaron un par de cosas que me hicieron pensar seriamente que tenía que cambiar, y os cuento. Primer patinazo: cedí el paso a una chica en la puerta de entrada de unas oficinas (no diré de donde) y…..¡me miró mal! hasta el punto de que solo le faltó un pelo para llamarme machista a la cara. ¡Hay que joderse! (con perdón) ¡si yo soy de los que le cedo al paso hasta a las hormigas cuando se cruzan en mi camino!. Segundo resbalón: Metro, hora punta, ni un asiento libre, mujer de más de 70 años con bastón que entra por la puerta, me levanto para cederle el asiento y me contesta la señora (levantando el bastón en alto con actitud amenazante) “¡No quiero sentarme! ¡No estoy inválida!”.

Podría ilustrar este tema con cientos y cientos de situaciones parecidas, a saber, las innumerables veces que he quedado a una hora y la otra persona ha llegado media hora tarde, sin siquiera pedir una disculpa, los compromisos incumplidos por otras personas que mientras te dicen “va, tampoco es para tanto ¿no?” te miran como un bicho raro cuando les reclamas, pero no voy a alargarme demasiado porque se me está empezando a hinchar la vena del cuello y eso es síntoma claro de que me estoy empezando enfadar. ¡Solo me faltaba que mi médico me prohíba, también, el escribir artículos en el blog! .

Lo peor de todo es que ésto no tiene solución. Al parecer, el cambiarse a uno mismo es más difícil que dejar de fumar y tampoco he conseguido que nadie me preste una máquina del tiempo portátil para poder transportarme a los tiempos de Espronceda y Larra, así que me pongo en vuestras manos en la seguridad de que, vosotros, que sois gente “de buena cuna”, encontraréis la solución a mi problema.

Un abrazo “desorientado”,

Esteban

Post ESCATOLÓGICO-EDUCATIVO Miércoles, Noviembre 18th, 2009

Ya venía siendo hora de que escribiera algo, aunque solo sea para agradecer las muestras de cariño que he recibido estas últimas semanas. La cosa va, “poco a poco” pero va…. y, teniendo en cuenta por lo que he pasado ¡creo que no es poco!.

Como no estoy demasiado inspirado (las musas se debieron quedar en el quirófano) voy a hacer lo que hacen los viejos articulistas que no es más que “tirar de archivo”. Pero, como soy hombre de principios, no voy a usar la técnica del típico refrito sino que que os voy a poner algo “inédito”, aunque ya tiene un par de añitos.

Antes que nada, una pequeña introducción: He venido observando, con verdadera perplejidad, que en los servicios de las empresas en las que he trabajado, siempre hay algún desaprensivo que deja “el regalito” en el inodoro sin preocuparse por el que venga detrás. Sinceramente, no he sido capaz de entender esta actitud, que además de sucia y grosera, no tiene ningún sentido más allá de dejar constancia fehaciente de la catadura moral y la mala educación del que la mantiene.

No se si os pasará a vosotros pero yo, que soy pudoroso en exceso, cuando entro en un servicio y me encuentro con “el asunto”, me pongo rojo como un tomate solamente con pensar que cuando salga por la puerta “alguien va a creer que he sido yo”. Total, que al final acabo haciéndo “de tripas corazón” y limpiando yo mismo el desaguisado.

Un buen día, harto ya de encontrarme con la sorpresa diaria, se me ocurrió poner un cartelito en el susodicho servicio pero, como no quería caer en la repetición de los típicos avisos que aparecen en todos los sitios, se me ocurrió ponerlo en verso y me salió esta poesía en rima consonante:


ODA A LA ESCOBILLA

Toilet brush me llaman los britanos
que es nombre de postín ¡no cabe duda!
y aunque me apodan “del water” de manera ruda
como “escobilla” me nombran los hispanos

Es triste mi destino y mi andadura
siempre sumergida en agua o cieno
pero más triste es sufrir olvido fiero
de aquellos que me ignoran con bravura

No hay nada deshonroso en mi trabajo
pues es cosa que ha de hacerse sin demora
ya que el cieno no espera ni una hora
y al secarse se troca en duro tajo

Usadme sin pudor y con aliento
no hacerlo es guarrería y desatino
así, dejadme que yo cumpla mi destino
y respetad a los demás al mismo tiempo



Ni que decir tiene que el cartelito de marras no sirvió prácticamente para nada pero, eso si, alguna que otra sonrisa se veía a la salida del excusado y yo quiero pensar que, la causa de la alegría de la gente, no solo estaba en el alivio de haberse librado del peso muerto, que llevaban al entrar, sino también en la lectura de estos versos.

Espero que os haya hecho sonreir también a vosotros.

Un abrazo “irónico”,

Esteban

CUANDO DOS SE HACEN EN UNO Sábado, Junio 6th, 2009

Sorprendido (y feliz) estoy de la polvareda levantada por el post sobre “el botellón”. Esto me ha demostrado que el intentar adivinar que tema será más interesante es una entelequia y también me ha hecho entender, y esto es algo mucho más prosaico, que “el alcohol vende más que la política”.

Permitidme que os diga de donde ha salido el título de hoy. Supongo que a muchos de vosotros os sonará este lema del escudo de los EE.UU. (que tambien aparece en los dolares) que dice “E pluribus unum”(”de muchos uno”). Por cierto, para los que les gusten estas cosas, hay otro par de lemas que también tienen su miga: “One nation under god” y “In god we trust”. Bueno, que me estoy yendo por los cerros de Ubeda, yo lo que quería era escribir un artículo sobre La Pareja, me estaba volviendo loco buscando el título adecuado, cuando a mi mano a llegado una moneda del imperio y he visto la frasecita de marras. ¡Eureka!, he gritado… ¡ya tengo el títular!. Está claro que las Musas escogen caminos insospechados para insuflar la inspiración.

Antes de sequir argumentando, quiero aclarar que me da exáctamente lo mismo (o sea, como se decía antaño, “se me importa una higa”), el sexo de los integrantes, la forma contractual (civil o religiosa) elegida e, incluso, el número de los que la forman. Esto último merece la explicación de decir que he usado el término pareja porque no se me ocurría ninguno más adecuado, por corto, ya que otra opción hubiera sido el usar el socorrido “unidad de convivencia familiar” que me parece una horterada o el de “familia” que tiene otra implicaciones (como la presencia de hijos, sobrinos y demás parientes) que se salen del tema que quería comentar.

Voy al grano que, como siempre, me paso dos pueblos con los prolegómenos y luego no tengo líneas para desarrollar mi tésis que por cierto, allá va. Yo creo que el ser humano, aun siendo capaz de sobrevivir en soledad, desarrolla sin embargo todo su potencial “en pareja”. La relación de pareja es una relación que permite que se cree algo, dificil de explicar, que va más allá de la suma simple de los aportes de dos personas individuales. Cuando vivimos en pareja, somos algo mas y, cuando conseguimos encontrar a la pareja adecuada, somos “mucho más”. Es como si, en vez una simple amalgama, se produjera una verdadera reacción que diera lugar a un compuesto químico, con carácteristicas totalmente diferentes de los elementos individuales que lo forman.

Yo soy un defensor de la pareja, lo reconozco. No quiero decir con ello que convivencia entre dos personas (perdonadme que ahora reduzca el número a dos pero solo es beneficio de la claridad de la argumentación) sea perfecta ya que, de hecho, no lo es. No quiero decir que haya veces en que es mejor “no reaccionar quimicamente” con “el otro” porque la reacción es violenta y tumultuosa. Solo quiero decir que, en ocasiones, cuando se consigue la comunión de carácteres e intereses, surge algo que no tiene parangón. Algo que hace que las personas que intevienen se sientan completas, como si fueran perfeccionadas. Y eso, eso es algo que no se consigue de otra manera.

Algunos dirán que se trata de algo conocido como “el amor”, otros defenderán que son meras reacciones orgánicas a la presencia de hormonas, neurotransmisores, enzimas o que se yo. No se cual es la causa y tampoco se si me apetece mucho saberlo. Solo se que la felicidad sabe más dulce en compañia y la infelicidad es menos amarga si tienes alguién en quien apoyar tu cabeza cuando estás sufriendo.

Un abrazo “romántico”,

Esteban

FELICIDAD EN UNA BOTELLA Domingo, Mayo 31st, 2009

Estaba profundamente preocupado por la situación de Montse pero, como uno es muy respetuoso con la privacidad de los demás, no quise escribir un post sobre ello. Ahora, después de que su hijo Axel nos ha informado mediante un “comunicado” (hay que ver, estos famosos, que hacen comunicados de prensa y todo… ¡que envidia!) y que Montse ha vuelto con renovado ímpetu (no hay mas que ver “la cera” que ha dado en su comentario a mi último post) quiero decir que me alegro enormemente de que se encuentre mejor.

El tema de hoy, que no tiene nada que ver con Montse ¡faltaría más!, me ha sido inspirado por un artículo aparecido en la prensa local sobre unas quejas vecinales a causa de las molestias producidas por El Botellón en una zona de la ciudad. Como veis, hoy toca tema inédito en mi blog y casi podría asegurar que profundamente polémico pero ¿quién dijo miedo?.

Una de las pruebas más fehacientes de que me estoy haciendo mayor (madurito “de buen ver” por supuesto) es que cada vez entiendo menos a los más jóvenes. He estado haciendo examen de conciencia que me ha llevado a repasar algunos de mis post anteriores y he visto que, cuando trato temas que afectan a la adolescencia o a la juventud, se percibe casi siempre un poso de desconfianza y de falta de entendimiento. Sabéis que he clamado contra “el hedonismo” imperante, he criticado el vacío ideológico, he denostado el desprecio absoluto a las formas en el trato y, por último, me he asustado con su desconocimiento y desinterés por nuestra historia más reciente. No es, creedme que lo digo después de haber pensado mucho en ello, ningún tipo de “jovenfobia” (es que no he encontrado ninguna palabra que defina esta “imaginaria enfermedad”) ni hay ningún afán de revancha motivado por la sensación de pérdida o la nostalgia. Percibo, además, que estoy cometiendo una injusticia por el uso constante de una generalización tal vez infundada. Pero, es que lo siento así y así lo escribo, tal como me sale, sin pensarlo.

Me he extendido demasiado en los prolegómenos y ahora me queda poco espacio para explicar mi tesis. No entiendo el fenómeno del botellón. No entiendo que la gente se junte (pero no se revuelva) con el único objeto de emborracharse. Yo recuerdo los tiempos en que nos emborrachábamos, en cuadrilla, pero todo tenía un fin. Bebíamos para infundirnos valor para abordar a las chicas, para ser más locuaces, para cantar perdiendo la vergüenza, para ritualizar nuestro paso a la edad adulta,…. Ahora, con el botellón, por lo que he podido ver y oír, el único objetivo es perder la conciencia, cuanto más rápido mejor.

He oído toda clase de explicaciones-excusas, a saber, el precio de las bebidas alcoholicas, el prcio de entrada a los locales de diversión, el famoso “se conoce gente”. No me vale ninguno pero, menos que ninguno, este último. ¿Habéis observado que en un botellón los grupos no se juntan entre si?. Al final, cada grupo hace su botellón por separado y, da la impresión que solo se reunen para una especie de “autoprotección” que garantice la impunidad. Por cierto, no he hablado (y debiera) de las molestias que producen a los vecinos que tienen la desgracia de tener un botellón cerca. Ruido, suciedad, destrozos, en fin, para volverse loco.

Estoy seguro que mis comentaristas, de los que siempre espero una respuesta que me ilumine y que muy a menudo consiguen atenuar o incluso modificar mis convicciones, sean capaces de explicarme lo que considero inexplicable. Aunque, de verdad, esta vez lo tienen bastante difícil.

Un abrazo “perplejo”,

Esteban

PROCESIONES: DEVOCIÓN o TEATRO Viernes, Abril 10th, 2009

Hoy es “Viernes Santo” y estoy de vacaciones de Semana Santa como varios millones de “fulanitos de tal”. No es que tenga unas particulares ganas de escribir (ya sabéis que últimamente no estoy para muchas fiestas) pero tengo un rato libre antes del vermouth y ¡que narices! he decidido dedicarlo a poner unas pocas ideas en el blog.

Por el titular ya os imaginaréis que el post de hoy va de el significado de las procesiones de Semana Santa. Como sabéis, el fenómeno de las procesiones de Semana Santa es netamente español (aunque extendido a zonas en las que hubo presencia de los españoles). La exposición doliente de imágenes de martirio y sufrimiento va muy unida a nuestro carácter. Con honrosas excepciones, este fenómeno está más arraigado en el sur de España. Incluso en las zonas más al norte con gran tradición procesional (como Valladolid, por ejemplo) las profesiones son más sobrias y tienen menos alharaca. Supongo que la estética procesional está directamente relacionada con el carácter de los pueblos y, lugares comunes aparte, considero cierto que lo gente del sur es más extrovertida y dada a mostrar sus sentimientos en público.

Yo, que como sabéis mantengo una postura bastante escéptica con las religiones, no veo con especial simpatía estas manifestaciones. Me parece que hay una cierta obscenidad en la expresión pública de cierto tipo de imágenes (de indudable calidad artística por otra parte) y en la expresión, también publica de autoflagelaciones y penitencias. Por otra parte, desde una visión práctica, tampoco me gusta mucho que una confesión religiosa tenga tal derecho de ocupación del espacio público en un estado como el nuestro que es “aconfesional”.

Sin embargo, no es el artículo de hoy un alegato en contra de las procesiones. No quiero ni debo criticar a los millones de personas que participan activa o pasivamente de esa tradición. Cada persona debe ser libre para creer o no creer en lo que quiera. No quisiera yo que nadie se sintiera ofendido en un tema que es particularmente delicado.

Lo que quería poner de manifiesto con mi artículo es la idea que me ronda por la cabeza hace mucho tiempo de que las procesiones no son, para la mayor parte de la gente, “actos de fe” sino meras representaciones teatrales en las que los actores interpretan su papel de manera cuasi-profesional y el público se entusiasma con su actuación. No creo que nadie, después de ver la procesión “del borriquito” vaya a su casa embargado de felicidad por el excelente recibimiento que Jerusalén dispensó a Jesús ni que, después de la procesión de Viernes Santo, nadie deje de tomar unas copas con los amigos por la profunda tristeza que le ha producido su pasión y muerte.

Yo soy de la opinión de que la mayoría de las personas acuden a las procesiones, impresionadas por la “estética” de las imágenes, los cofrades y los penitentes y, en cierto modo, para recordarse a si mismos que son católicos aunque no hagan mucho caso de su religión en la vida cotidiana.

Bueno, esta es mi opinión ¿Y la vuestra?

Un abrazo “penitente”

Esteban

LA CRISIS “CASAMENTERA” Sábado, Abril 4th, 2009

Después de la foto de ayer, que me pareció simpática, hoy toca escribir un post de los llamados serios (serio no tiene porqué ser sinónimo de aburrido, que conste). Como véis, he tomado la costumbre de escribir “los sábados” en los que dispongo un poquito más de tiempo. ¡ Vamos a ver si me dura !.

El titular de hoy reza: Los divorcios cayeron otro 7% el pasado año. Al parecer el índice de divorcios lleva cayendo, de manera continuada, desde el año 2007 y esta tendencia se ha visto acentuada en el año 2008. Hay que tener en cuenta que desde que se aprobó la “Ley del Divorcio” de la actual democracia, en 1981, la tendencia había sido siempre creciente por lo que este drástico cambio es altamente significativo.

Perdonadme si acudo a una frase que es un verdadero “lugar común” pero que me parece ideal para glosar este tema. Alguien dijo “el matrimonio es la primera causa de divorcio” lo que, además de ser una obviedad, es también una profunda definición con mucho contenido.

Hace unos días, en la típica conversación entre compañeros de trabajo en la hora de descanso de un cursillo de formación, discutimos sobre las diferencias entre las “parejas de hecho” y los matrimonios. La pregunta que quedó sin contestar (ninguno fuimos capaces de dar una explicación racional) es: Teniendo en cuenta que las parejas de hecho y los matrimonios civiles tienen, en España, prácticamente los mismos derechos y obligaciones (salvo el tema de las pensiones de viudedad del Estado) ¿Por qué cuando una pareja, que llevaba conviviendo varios años, se casa se produce un alto índice de rupturas?. Es una pregunta que os dejo para que contestéis vosotros si tenéis la solución. Por supuesto, todos entendiamos que la situación tenía explicación cuando se pasaba de un noviazgo convencional de los de “tu a dormir en tu casa y yo en la mía” al matrimonio en convivencia. En este último caso, se genera la tensión de la propia convivencia y del conocimiento real de como es “el otro” y de ahí la erosión del amor y la ruptura.

Yo soy de los que pienso que el matrimonio pasa por fases diferenciadas. No tengo “datos estadíticos” pero os planteo una percepción. Hay un 1º año “muy duro” que es el año de encaje. Luego hay unos 10-15 años de matrimonio ideal (se ha producido el encaje pero se mantiene la pasión de la novedad) y luego, luego puede venir el hastío. Si una pareja es capaz de comprender lo que se gana en un largo matrimonio, cosas tan simples como la amistad, la complicidad, los intereses y gustos comunes, la confianza,….. entonces consigue un matrimonio pleno y duradero. Si la unión se basaba exclusivamente en la pasión, entonces muy a menudo, el matrimonio se rompe. Para mi, no hay cosa más bonita que una pareja “de viejitos” caminando cogidos de la mano.

La explicación que dan los estudiosos a este cambio de tendencia en los divorcios es muy simple. Hablan de que la crísis económica, con la disminución de ingresos, hace que las parejas “entrampadas hasta lo indecible con la hipóteca del piso” aguanten juntas por meras razones de ahorro. Parece plausible y yo no tengo elementos de juicio para pensar lo contrario pero, a mi me gustaría pensar que lo que ha pasado es que hombres y mujeres hemos comenzado a aprender a vivir juntos. Ya se que soy un ingenuo pero ¡soñar es grátis!.

Un abrazo “pasional”,

Esteban

¡ Y QUE LUEGO ME DIGAN …. ! Sábado, Marzo 28th, 2009

La necesidad de transmitir lo que se piensa, de descargar las emociones que hacen arder los intestinos, de gritar a los cuatro vientos los que uno siente y no puede decir en las conversaciones de café con los compañeros, es lo que me empuja a escribir.

Aunque la cabeza no esté clara, los dedos estén rígidos por la frustración y lo único que realmente te apetezca es sentarte en un sofá para ver como va pasando el mundo a tu alrededor, sin hacer nada más que mirar, la compulsión de escribir, como si estuviera marcada en los genes, te obliga a levantarte. Enciendes el ordenador, te enfrentas a una hoja en blanco y comienzas a soltar frases y más frases, a pesar de saber que lo que tu escribas no va a tener la más mínima trascendencia y el universo no va a cambiar ni un ápice con tu intervención.

¡Y, a pesar de todo, escribes!

Hoy no voy a comentar una noticia de un periódico sino un video que pasaron el “El Informal” un día cualquiera, que he olvidado, de esta semana. El video en cuestión era un extracto de un programa de TV de Arabia Saudita en la que un locutor, vestido a la usanza tradicional de aquel país, peroraba sobre la obligación de la mujer de satisfacer al hombre en la cama en todo lo que él quisiera. Yo no hablo árabe por lo que me tengo que fiar de los subtítulos, en inglés, que salían debajo del video pero no tengo elementos para dudar de la corrección de la traducción. El locutor desgranó, durante unos minutos, multitud de argumentos, basados en su libro sagrado, para justificar esta aberrante (por no llamarla de otra manera) idea.

El asco que sentí es muy difícil de describir. Me imaginé, durante un momento, a una mujer Saudita satisfaciendo, con sumisión y con el miedo marcado en los ojos, los instintos de un grueso y babeante animal, del cual por cierto, el propio locutor podría ser perfectamente una representación bastante aproximada.

La libertad y la igualdad deben estar presentes en todos los aspectos de la relación hombre-mujer pero, si en un aspecto debe reinar de manera absoluta es en el sexo. No concibo y mi mente se niega a aceptar, una relación sexual en la que no haya libertad de elección por ambas partes. Incluso en las relaciones sado-masoquistas, hay un previo consentimiento. También incluso en la prostitución hay una transacción comercial que, con todas las salvedades que se quieran hacer, implica una aceptación previa por parte de la mujer. Lo que proponía el locutor, sin embargo, era la esclavitud sexual de la mujer como un criterio religioso fundamental.

Ya sabéis lo que pienso de las religiones en general. Ya sabéis que, para un ser racionalista como yo pretendo ser, cualquier imposición moral desde la religión es inaceptable. De aceptar algo, aceptaría la “moral natural” pero, como no estamos seguros de que exista, pues también la paso por mi propio tamiz y juzgo su idoneidad en función de mis propios valores auto-aceptados. Lo que oí (o más bien leí) me llenó de vergüenza ajena y me hizo compadecer a las mujeres que viven en Arabia Saudita.

¡Y que luego me vengan los eruditos de ese mundo a cantar las excelencias de su cultura! ¡Y que luego me cuenten que solo son unos pocos exaltados los que deforman la idea original!. Por favor ¡No ofendan mi inteligencia!.

Todavía recuerdo la polvadera que se levantó a raíz de un post que escribí, hace ya algún tiempo sobre la contratación de una profesora de Cultura y Religión árabe en el País Vasco. No olvidaré fácilmente las respuestas, llenas de fervor aunque educadas, de Elena. Supongo que después de aquello, no me habrá vuelto a leer así que no tendré del placer de ver que responde ahora a este post pero, de verdad, que me gustaría.

Un abrazo “con el estómago revuelto”,

Esteban

EL ESTROBOSCOPIO Martes, Marzo 17th, 2009

No me apetecía hoy a mí un artículo largo así que voy a hacer un experimento, que se me había ocurrido hace tiempo y que, sin embargo, no había llegado a poner en práctica: “el estroboscopio“. Como veréis enseguida, se trata de lanzar mis opiniones a varios temas, en un mismo post, del mismo modo que una luz estroboscópica lanza sus destellos. ¡ Vamos a ver que sale !

Josef Fritzl está avergonzado: El “carcelero de Amstetten” se oculta la cara con una carpeta durante la vista que se está celebrando en Austria. El está avergonzado de lo que ha hecho y yo estoy avergonzado de que un personaje de esta calaña sea miembro de la raza humana

El asesino confeso de Marta atribuye ahora el crimen al ‘Cuco’: Ahora resulta que dice que no la mató el sino el amigo “menor de edad” y que “no la tiraron al rio sino a un contenedor de basura”. Era de esperar, no se si será o no el asesino pero, lo que tengo claro, es que es un cobarde

López apuesta por formar ‘cuanto antes un gobierno sólido y estable’: Al que se perfila como futuro lehedakari, Patxi López del PSE, le ha entrado la prisa. Podrá formar gobierno pero, de ahí a que sea ’solido y estable’ va un largo trecho.

Medvédev anuncia el rearme del Ejército ruso a gran escala: El Presidente ruso quiere modernizar sus fuerzas armadas para eliminar la ventaja que, según él, está adquiriendo la OTAN cerca de sus fronteras. ¿Volvemos a la guerra fría o es una forma de paliar los efectos de la crisis?.

El satélite europeo GOCE, lanzado al segundo intento: El satélite de la ESA, cuyo nombre es “Gravity filed and steady-state Ocean Circulation Explorer” medirá las variaciones gravitatorias con objeto de estudiar las corrientes marinas, el movimiento del magma, las erupciones volcánicas y para pronosticar terremotos. Perdonadme la broma , obvia por cierto, pero con ese nombrecito parece más apropiado dedicarlo a realizar un estudio comparativo de la frecuencias de actividad sexual en las distintas zonas de la tierra. En serio, muy buena noticia esta pero, ¿contribuira de alguna manera a atajar la puñetera crisis económica que estamos viviendo?.

¡Y se acabó por hoy! ¡Ya me contaréis si os gusta el experimento!

Un abrazo “curioso”,

Esteban

LA ESPAÑA DE BABEL Domingo, Febrero 22nd, 2009

Hoy no pensaba escribir para dejaros descansar un poco de los “tubazos” que os meto. Sin embargo, mi querido comentarista, y sin embargo amigo, Quilopan me ha “calentado los cascos” en una discusión privada mantenida mediante intercambio de mails. A la discusión se ha añadido, como convidado de piedra, Jose Manuel Beltrán (él no quería pero le ha metido en medio Quilopan) que ha sacado tajada de todo esto escribiendo un post llamado: MOROS Y CRISTIANOS cuya lectura os recomiendo encarecidamente.

El intercambio de opiniones, aunque mantenido en todo momento en un tono educado y cordial (como corresponde a caballeros de la vieja escuela), ha sido “calentito” ya que representábamos posturas sumamente encontradas. Os puedo asegurar que será muy díficil encontrar dos personas que piensen tan diferente sobre un tema, que lo defiendan con tanto ardor y que, sin embargo, mantengan las formas de esa manera. ¡Chapeau a la buena educación!.

El tema comenzó con el nombre de la capital económica (que no administrativa, que es Vitoria-Gasteiz, no se me enfaden los alaveses) de Euskadi, diciendo uno que no entendía que la llamaran Bilbo, habiendo sido Bilbao “de toda la vida” y defendiendo el otro el origen etimológico del nombre. Desde ahí derivó hacia la “cristiandad” o no de vascos y catalanes (la afirmación que se hizo por una de las partes era la típica de “que me hablen en cristiano”) y acabó con una serie de diatribas sobre la “españolidad” de las lenguas vernáculas, pasando entre medio, eso sí, por un interesante intercambio de opiniones sobre la denominación correcta del idioma predominante en España, a saber “castellano” versus “español”.

Argumentos a favor y en contra se fueron tejiendo en el cruce de mails (interrumpido por viaje de fin de semana “desconectado” de uno de los interlocutores) y no tiene visos de terminar aquí ya que, de todos es bien conocida la cabezonería del que os escribe. Como “el que da primero da dos veces” me he decidido a escribir este post, a pesar de que nuestro común amigo, Jose Manuel Beltrán, se me ha adelantado apresuradamente.

Os indico cuales son las posturas:

POSTURA 1:
- Las denominaciones de los pueblos y ciudades deben estar en el idioma de la C.A. y, preferentemente, deben conservarse los nombres que fueron cambiados por el franquismo.
- El idioma predominante en España se debe llamar “castellano” ya que el resto de las lenguas que se hablan en el país son también españolas. Lo contrario supone dar argumentos a los que defienden que Catalunya y Euskadi no forman parte del “Estado Español”.

POSTURA 2:
- Cita no textual: “…. me altera un poco es lo siguiente: un titular de un periódico se refiere a Lejona o a Lérida y escribe Leioa o Lleida. ¿Por qué? Por que parece que esos son los nombres reales de esas ciudades en su idioma…. Pero por la misma regla de tres, cuando hablan de Londres ¿por qué no escriben London? Y lo mismo de Moscú, Nueva York… y tantas y tantas ciudades que españolizan normalmente…”
- Cita no textual: “Yo no hablaré nunca del castellano. Siempre hemos dicho que somos españoles y hablamos español. Así lo requieren en cada formulario que nos solicitan. Si voy a comprar un diccionario en una librería, me dan un dicc. español-inglés/inglés-español. Si unos extranjeros acuden a una academia de idiomas, asisten a un curso de español para extranjeros…”.

Os podéis imaginar que ambas posturas parten de “concepciones filosóficas” de nuestra forma de organización territorial totalmente diferentes y, me temo que, irreconciliables. También os podéis imagnar que el cruce de mails contenía otros argumentos que no he querido mencionar aquí, bien porque no venían al caso, bien por no alargar demasiado el articulo.


Bueno, ahora ¡Os voy a dejar con las ganas! ¿Adivináis quién defiende cada postura? ¿Cúal es la vuestra?.

Un abrazo “picaro”

Esteban

CHAPA y PINTURA Viernes, Febrero 13th, 2009

Hay veces que una sola imagen establece una cadena que te lleva hacia otras imágenes, y así sucesivamente, hasta que oyes un ruido seco en tu cerebro, algo así como un “crash” y el puzzle se acaba por ensamblar. Hoy, al leer un periódico gratuito, de esos que dan en las bocas de metro, me ha pasado algo así, aunque todavía no estoy seguro de si el ruido que he oído provenía de mi cerebro o de que se ha “escacharrado” una de las escaleras mecánicas.

La foto en cuestión que ha provocado el reordenamiento de mis neuronas ha sido una instantánea de Demi Moore que, al parecer, fue tomada en “La Bernilale. Desde esa foto hasta recordar un reportaje que leí lo otro día en una revista de índole cultural llamada “Quore” solo han pasado décimas de segundo. No toméis como cobardía, que no lo es, el que os diga que yo no leo nunca ese tipo de revistas. Lo que pasa es estaba en la peluquería, en la que habitualmente me entretengo con tebeos del Capitán Trueno y Zipi-Zape mientas espero, y no había otra cosa que leer. Yo soy un lector compulsivo, que miro hasta las etiquetas de los frascos de champú, y la idea de pasarme una media hora escuchando las insulsas conversaciones barbero-cliente me pareció una expectativa mucho peor que enterarme de las últimas movidas de los Muñoz, Pantoja, Parajes, Wiza y compañía.

Bueno, volviendo al tema que nos ocupa, el caso es que la revista en cuestión tenía un interesante reportaje en el que un montón de guapas famosas aparecían, como si de un “antes y después” se tratara, en fotos sin maquillar y maquilladas respectivamente. Si habéis visto el mencionado reportaje sabréis a lo que me refiero pero, para los que no leen este tipo de revistas (algunos que yo conozco prefieren otras como el “Interviú”) os diré que el bajón que me dio cuando vi caer de su pedestal a algunos de mis iconos de belleza fue terrible y todavía no me he repuesto del todo. Ver a Cameron Díaz, sin los dos quilos de polvos, cremas y postizos me revolvió el estomago. Apreciar los granos y manchas en la cara de Penélope Cruz, me convenció de que la vida es un valle de lágrimas. Ver a Sharon Stone sin los revoques de yeso que al parecer se pone habitualmente, me hizo pensar que había sonado las trompetas de Jericó y que estábamos a las puertas del Apocalipsis. Y así hasta que decidí cerrar la revista e irme a la farmacia de la esquina a comprar dos cajas de Prozac. Por cierto, acabo de recordar que, con las prisas, se me olvidó pagar el corte de pelo ¡que se le va hacer!.

Todo esto me ha servido para filosofar sobre la verdad y la mentira, sobre la conveniencia de hacer caso o no a las apariencias y también sobre si es mejor usar “Margaret Astor” o “Ponds belleza en 7 días”. Pero no os asustéis que no os pienso meter un rollo epistemológico.

Por un momento he pensado hacer un post denostando el engaño del maquillaje y poniendo a parir a todas aquellas (y aquellos) que ocultan sus defectos con el único objeto de parecer cosas que no son. Sin embargo, este pensamiento ha coincidido con una visita a “La Toilette” en la que me he mirado al espejo y he visto mi imagen en retrospectiva, cuando me levanto de la cama, sin afeitar, con la legaña pegada y los ojos rojos por el sueño y he pensado….. ¡Yo también hago lo mismo! . No uso maquillajes ni cremas hidratantes-reafirmantes pero intento, en la medida de mis posibilidades, dar la mejor imagen posible de mi mismo así que yo también cometo el mismo pecado del que pensaba acusar a los demás.

Como no quiero caer en el error de “ver la paja en el ojo ajeno pero no ver la viga en el propio” he decidido no hacer apología de la cara lavada (”y recién peiná”) y decir, simplemente, que recordemos todos que “la verdadera belleza está en el interior” ya que, al parecer, la otra, la exterior es relativamente fácil conseguirla en un tarro de “Esencia de Guayaba con Baba de Caracol, Aloe-Vera e Hydrolactol-14 “.

Un abrazo “descremado”,

Esteban

LAS BELLAS y LOS BESTIAS Lunes, Enero 26th, 2009

¡Ay mísero de mí! ¡Ay infelice!. De nuevo es lunes. Vuelta a coger el pico y la pala, o lo que es lo mismo, el teclado del ordenador y el teléfono. No se porque, a mí, las penalidades me inspiran y, de repente, me pongo a emular a Pedro Calderón de la Barca con un entusiasmo estremecedor. La vida es, a veces, “un sueño”, otras veces es una pesadilla con imágenes “de casquería” y las más de las veces, como en la noticia que os voy a glosar hoy, un sainete tragi-cómico.

El titular de hoy es: “Tendríamos que tener tantos soldados como bellas mujeres italianas, creo que no lo lograríamos nunca” y hace referencia a una de las últimas declaraciones-patochadas del ínclito Sr. Berlusconi con respecto al preocupante incremento de las violaciones en Italia. La idea es sacar a la calle al ejército para realizar labores policiales en las principales ciudades italianas, cosa que me parece ya de por sí peligrosa, pero, por lo visto, ni el mismo Berlusconi considera que esta medida será totalmente eficaz debido a “la belleza de las italianas” ¡mamma mía!.

Ya imaginaréis que no intento establecer un debate sobre los rasgos faciales o los atributos físicos antero-posteriores de las italianas (reconoceréis que me ha salido muy finolis). Por lo que yo se, la belleza depende del espectador y lo que a mi me parece bello podría parecer horrendo a otra persona de otra cultura. Tampoco quiero hablar de las declaraciones de Berlusconi. Me parece una pérdida de tiempo ya que este señor ya no nos sorprende. Sus actitudes machistas, xenófobas, clasistas son harto conocidas por cualquiera que tenga el mínimo interés en leer, ver o escuchar las noticias. Podría, pero tampoco lo voy a hacer, comentar que “cada pueblo tiene lo que se merece”, indicando que los italianos, que han votado por mayoría a este señor, no se pueden quejar de tenerlo en el poder.

Voy a hablar de lo que hay “implícito” en estas declaraciones y que no es otra cosa una descarga de responsabilidad (si no una justificación encubierta) de los violadores en función de la belleza o de la forma de vestir de las mujeres. Me recuerda aquella triste frase que se oía no hace mucho y que venía a decir aquello de “si es que se visten como putas”.

Reconozco que me gustan las mujeres (separar aquí claramente el “gustar” del “amar” ya que amar solo amo a una). Me confieso de que, cuando pasa una mujer bonita y bien vestida, no puedo evitar echar una ojeada discreta y solazarme con la belleza. Sin embargo, no puedo justificar, en modo alguno, el ataque a una mujer por el hecho de que vaya vestida con más o menos cantidad de tela. Llevando el ejemplo al extremo, si una mujer fuera absolutamente desnuda por la calle, pensaría que su actitud era indecorosa “por razones higiénicas” y que seguro que estaba pasando un frío de espanto, pero ni se me pasaría por la cabeza saltar como un animal babeante como si su desnudez fuera algún tipo de invitación a “no se que”. Seguro que miraría, si, pero con la mirada irónica del que piensa que “hay gente que no sabe que hacer para llamar la atención”.

Para mi, el respeto a la mujer parte, no de su condición femenina, sino de su condición de ser humano. Por eso no creo mucho en las discriminaciones “sea positivas o negativas”, pero eso, eso es materia de otro post.

Un abrazo “soñador”,

Esteban

EL BUEN PAÑO EN EL ARCA SE VENDE Martes, Enero 13th, 2009

Después del último post, que reconozco fue un post “de circunstancias” (curiosamente tuvo una buena acogida y nadie se sintió ofendido por lo de “para los despistados”, aunque me consta que ha habido un montón de “aludidos”), no me queda más remedio que poner un post de los denominados “serios”. Espero que, además de serio no sea un tostón pero, eso, vosotros lo diréis.

Vamos, sin más preámbulos, al titular de hoy que dice: “Hombres de rodillas y rezando, próxima campaña de Dolce Gabbana”. Al parecer, la celebre firma de moda y diseño, que siempre se significa por sus polémicas campañas de publicidad, sacará a la luz en los próximos días su nueva campaña del 2009, en la que aparecen unos hombres (supongo que musculosos y con exigua ropa) en actitud de rezar, o sea, de rodillas. Esta publicidad, dirigida al público másculino, aunque me temo que hará las delicias del púbico femenino, promete generar también una gran polvareda debido a las connotaciones religiosas de la postura adoptada por los modelos.

Supongo que todos recordamos la campaña del 2008 que fue altamente criticada ya que, a todas luces, daba idea de una mujer sometida al hombre y, en algunos casos, parecía que representaba incluso una violación. Esta campaña fue prohibida primero en España (aunque D&G nos tachó de retrógados) y luego en Italia.

Me temo que, sin quererlo, voy a pisar el terreno de otros bloggers (algunos de ellos asiduos a “esta mi comunidad”) que se dedican a realizar análisis de la publicidad en los medios, pero espero conseguir darle un enfoque distinto al que ellos suelen dar.

Apunto unos temas de los que podría hablar y de los que, para seguir con la costumbre, no lo voy a hacer:

- El uso del erotismo (masculino o femenino) como reclamo
- El sexismo, en concreto el uso de una clase de estereotipo femenino, encubierto o explicito.
- La publicidad engañosa o la veracidad del mensaje
- La publicidad subliminal
- La calidad (o su ausencia) en la publicidad
- …/…

Como véis, casi se podría dedicar una serie por capítulos a estos temas pero a mi, como lo que realmente me importa es “el lado humano”, voy a daros mi opinión sobre “los límites éticos de la publicidad”. La pregunta es ¿Debe permitirse que la publicidad use imágenes que la gente considere indecorosas u ofensivas?.

Como un ejemplo muy ilustrativo os recuerdo las vallas publicitarias en las que apareció aquella modelo “anorexica” que, además de escalofriantes, a mi me parecieron de muy mal gusto.

Aquí entramos en el un debate (que afecta a muchos otro aspectos de la vida) entre el derecho de “libertad de creación y expresión” y sus límites. Yo, personalmente, abogo por tener “la manga tan ancha como sea posible” ya que es muy fácil cercenar un derecho “en aras de no se que bien común” y acabar viviendo en una sociedad vigilada y tutelada. Creo que la libertad de crear no tiene que tener más límites que la defensa del honor y la dignidad de las personas individuales que pudieran estar afectadas. Ni religión, ni moral, ni criterios estéticos deben constituir un sistema de censura previa que limite el derecho de creación.

En el caso de la publicidad, además, hay un arbitro inapelable que decidirá si esta es correcta o no, y éste no es más que el público al que va dirigida la misma. Este público comprará o no, los productos, según le guste o no le guste, el mensaje transmitido en el anuncio. Por supuesto, bien entendido que se cumple un criterio previo que es absolutamente ineludible y que no es más que el criterio de veracidad, o sea, “lo que se anuncia es lo que realmente se vende”.

En fin, yo ya he puesto las cartas sobre la mesa y ahora os toca a vosotros recoger el testigo y dar vuestra opinión.

Un abrazo “creativo”,

Esteban

MONARQUÍA, BOTIJO y LOTERÍA Martes, Enero 6th, 2009

Mañana de “Epifanía”. Creo que pocos de los más jovenes sabrán siquiera que esa palabra existe y los que somos algo (muy poquito) más mayores ya la hemos olvidado. En fin, para que todos me entiendan, me refiero a que estamos en la mañana del día de “Reyes”. Lo suyo hubiera sido escribir sobre este tema pero es un tema tan manido que, depués de unas décimas de segundo de reflexión, he decidido no tocarlo. O sea, que dejo la monarquía para otra ocasión.

Otro tema que tenía preparado para hoy (hay que ver lo trabajador que soy que hasta me preparo los temas) es “el botijo”. Ayer, buscando el tiempo metereologico en Alemania, información sin la cual no me puedo meter a la cama, encontré un curioso artículo sobre la “termodinámica del botijo” que me pareció de una belleza impresionante pero, también despues de pensarlo un rato, he decidido que poco más tenía que añadir al excelente artículo asi que renuncio también a este interesante tema. Sin embargo, os dejo el link por si tenéis curiosidad. Visitad “la cerámica del agua”.

Y, por último, me queda un tema que no había tocado hasta ahora y que creo que puede dar bastante jugo. El titular es: “La ilusión de la mañana de Reyes se llama -el Niño-” y seguro que os imagináis que hoy voy a hablar sobre “La Lotería”.

Debo decir que no soy un jugador “compulsivo”. De hecho me limito a jugar en Navidad, en “la del Niño” si he tenido la suerte de tener algún reintegro (que es lo más que he conseguido nunca) y algún cupón de vez en cuando. En cuanto a otro tipo de juegos de azar, conociendo como conozco mi poca o nula suerte en estas lides, prefiero no tocarlos. Sin embargo, conozco gente que se gasta mucho dinero, que la mayoría de las veces no le sobra, en busca del sueño de la riqueza fácil.

Por más que lo intento (y mira que me gusta dármelas de “moralista”), no puedo criticar a estas personas. La vida actual, tan anodina, tan repetitiva, tan “triste” las más de las ocasiones, no nos deja muchas oportunidades de soñar. La lotería viene a ser como una medicina de los sueños. Durante unas horas, las previas a los sorteos, podemos construir castillos en el aire y diseñar nuestra vida futura sin las limitaciones a las que nos somete la realidad cotidiana. ¿Quién no ha diseñado la lista de cosas que haría si le tocara la lotería? ¿Quién no ha soñado, alguna vez, que sus problemas económicos desaparecían de la noche a la mañana por un golpe de suerte?.

Siempre recuerdo aquella frase “jocosa” que dice que “El dinero no hace la felicidad…… pero ayuda mucho a conseguirla” o su otra versión que dice que “El dinero no hace la felicidad…… pero es mucho más divertido ser infeliz con dinero”. También podría decir, como mi madre, que “la mayor riqueza es el trabajo” o que “la salud es más importante que el dinero”. El sentido común de mis mayores es envidiable y tengo que reconocer que tienen razón pero, a pesar de todo, yo creo que no le haría ascos a un buen pellizo proveniente de la suerte y no del trabajo. Después de todo ¿quién dice que si se tiene dinero no se puede tener salud?.

Como véis, sin ser un defensor acerrimo de la lotería, me niego a estigmatizarla y a ponerla “de chupa domine”, entre otras cosas, porque en estos tiempos de crisis que estamos viviendo, no podemos perminitirnos de ninguna manera el perder puestos de trabajo y ¿qué sería de los niños de San Ildefonso si dejaramos de jugar a la lotería?.

Mucha suerte a todos y, ya sabéis, si os cae un pellizquito, acordaros de mi.

Un abrazo “ilusionado”,

Esteban

RAYAS EN LA CALZADA Viernes, Diciembre 26th, 2008

Bueno, ya se ha pasado la Navidad y entramos en la semana de “impass” hasta que nos llegue la Nochevieja. Yo me he tomado unos días de muy merecidas vacaciones (que si no me lo digo yo no me lo dice nadie) que me deben servir para hacer por fin esas chapuzas en casa (largamente olvidadas), ordenar mis papeles (que son un verdadero desastre) y, si me queda algo de tiempo, atender un poco al blog (que lo tengo bastante desatendido, lo reconozco). Así, que para empezar por algo agradable (es que lo de las chapuzas me da miedo y lo de los papeles pánico) he decidido atender al blog (que eso si me gusta). Al releer este párrafo me he dado cuenta que me van a dar el 1º premio al “parentesisero” del año.

La noticia de hoy parte del siguiente titular: “600 peatones fallecen atropellados cada año fuera de los pasos de cebra”. La noticia se refiere a España, claro está, e indica que somos el páis europeo que tiene el dudoso honor de encabezar la lista de atropellos de estas características. Por lo visto, en España, el 92% de los atropellos de peatones se producen “fuera de los pasos de cebra” mientras que en el resto de Europa la cosa va por el 77%. Lo curioso del caso es que la mayoría de los atropellos se producen cerca de cruces señalizados, con buena visibilidad y buenas circunstancias climatológicas y con conductores implicados que no presentan alcoholemia ni síntomas de cansancio al volante. En otras palabras, en la mayoría de estos casos, el culpable es el propio peatón.

Podría hablar aquí de temas como “la mala ubicación de los pasos de cebra”, “la deficiente cultura en seguridad vial imperante en este país”, etc. y me hubiera salido un artículo sumamente técnico y documentado pero más aburrido que un tomo del Dicionario Enciclopédico Abreviado de Espasa-Calpe pero, voy a enfocar el tema de otra manera, que creo explica mejor el asunto.

Yo creo que la causa fundamental de este hecho es una característica peculiar, que compartimos todos los ciudadanos de este país y es “la alergía a la autoridad y las normas establecidas”. Los españoles (y aquí hay que decir que los vascos tenemos un índicador similar en este apartado) somos un pueblo que no nos gusta ceñirnos a las normas y que inventamos mil maneras de saltárnoslas. Lo mismo cuando hablamos de pagar a Hacienda o de echar la basura en los contenedores adecuados que, como en este caso, cruzar las calles por las zonas señalizadas. No nos gusta que nos impongan normas y, la mayor parte de las veces, las infringimos no por necesidad sino por rebeldía.

No hay más que fijarse en cualquier calle de cualquier ciudad de este país y ver a gente cruzando la calle por cualquier sitio a escasos metros de un semáforo o, incluso, cruzando por el semáforo pero cuando este está en rojo para los peatones. No es que tengamos prisa, sino que nos fastidia que nos digan lo que tenemos que hacer y lo que no.

Este país, por el que pasaron todos los ejercitos conquistadores de todas las potencias de la antiguedad (fenicios y cartagineses, romanos, árabes, godos, franceses ….) nunca aceptó la dominación de ninguno de ellos y solo sucumbió por la pura fuerza bruta y después de haber infringido derrotas sangrantes a todos los que intentaron conquistarlo. Creo que la herencia Celta e Ibera aún perdura en nuestros genes y, seguramente, sea la causa última de que no usemos los pasos de cebra (esta teoría la voy a enviar a la revista “Nature” a ver si me la homologan).

Supongo que mucha gente me tachará de loco, irresponsable o de insensible con las victimas (a cuyos familiares pido perdón de antemano) pero yo digo que estas muertes son el precio que pagamos por nuestra independencia de carácter y libertad de criterios que, ¡ojalá nunca perdamos!. Dejo para cada uno la reflexión de si es un precio asumible o demasiado alto.

Un abrazo “rebelde”

Esteban

LA EUSKALDUN-ISLAMIZACION Domingo, Diciembre 21st, 2008

A veces, cuando escribo artículos como el de hoy me entra pánico. Tengo miedo de meter la pata, miedo de ser “políticamente incorrecto”, miedo de no saber dar el enfoque correcto y también miedo de no ser capaz de transmitir, con palabras, lo que realmente siento. Recuerdo una canción, creo que de Victor Manuel que decía algo así como “dejo sangre en el papel…..” y de verdad, a veces me parece que eso es lo que estoy haciendo. Eso y desnudar mi alma delante de desconocidos. Si, ya se que pensaréis “que teatrero se nos ha vuelto Esteban” pero, cuando conozcáis el tema de hoy, espero que cambiéis de opinión.

El titular es: “El Islam entra en las aulas vascas”. El artículo, leído en el periodico –El Correo-, habla de Nouzha Abou-Salama, profesora contratada por el Ministerio de Educación, para dar clases de “religión islámica” en tres escuelas de Vizcaya (en Berriz, Munguía y Bilbao). A Nouzha, que habitualmente usa el Hiyab islámico (el famoso pañuelo que cubre la cabeza), no se le pueden negar sus conocimientos ya, además de ser licenciada en Filología Arabe, y por lo tanto además de hablar árabe, habla otros cuatro idiomas (Francés, Ingles, Catellano y Catalán). El hecho es que, en Vizcaya, aparentemente, ya hay suficientes alumnos de origen árabe (fundamentalmente magrebíes) para justificar que se de este servicio ¿educativo?.

Vaya por delante que yo estoy en contra de que se impartan clases de religión en los centros públicos. Y cuando digo religión me refiero a cualquier confesión, sea católica, protestante, musulmana, budista o cualquier otra (si me pongo a enumerar todas las posibles, se me acaba el sitio para el post). A mi me parece que la religión entra dentro del espacio “personal e individual” y no debe ser pagado o subvencionado por el erario público. El que quiera que sus hijos reciban enseñanzas religiosas que acuda a centros educativos religiosos, mezquitas o catequesis, y que lo pague de su bolsillo.

Y (seguro que aquí hay polémica) no estoy a favor de que se enseñen en centros públicos (a mi costa) los valores de una cultura extraña a la del país en el que estamos, cultura que, además, ni comprendo ni me gusta. ¿Qué se estará enseñando a esos niños? ¿Estarán recibiendo el mensaje de que la mujer es inferior al hombre? ¿Se les estará inculcando que la violencia es lícita para conseguir convertir al infiel?. Me imagino que los planes educativos estarán controlados pero ¿Cómo evitar los mensajes implícitos en la propia religión?. Me da miedo el que seamos tan “progresistas y tolerantes”, que estemos incubando el huevo de la serpiente dentro de nuestra propia casa y, encima, pagemos el coste de la incubadora.

Cada cual que profese la religión que le de la gana ¡no soy yo nadie para imponer y prohibir nada! ¡faltaría más! Lo único que pido es que mi dinero sirva para transmitir la cultura y valores de la libertad, de la tolerancia, de la igualdad (independientemente del sexo, tendencia sexual, raza, religión y sensibilidad politica), de la no violencia y de la ecología, o sea, transmitir los valores de la cultura de la “Declaración Universal de Derechos Humanos”. No creo que yo ciertas religiones sean precisamente modelos de respeto de estos derechos.

En fin, que mi queja no es porque se impartan clases de religión musulmana sino porque se impartan usando recursos públicos. Yo preferiría que, ese mismo dinero o incluso más, se dedicara a transmitir a los alumnos de origen musulman valores tales como la igualdad entre el hombre y la mujer, por ejemplo.

Un abrazo “laico”,

Esteban

MARCAR EL TERRITORIO Domingo, Diciembre 14th, 2008

Ya sabéis que, en mi blog, las noticias sirve para ilustrar un tema en el que estoy interesado y sobre el que quiero dar una opinión. Como la realidad es muy terca, las más de las veces se empeña en no seguir mis deseos, y a veces pasa mucho tiempo hasta encontrar alguna noticia que coincida con lo que yo quiero. De verdad, hay veces que me dan ganas de salir a la calle y provocar a mi la noticia pero, de momento, me he contenido.

Hoy no voy, pues, a partir de una noticia sino que voy a entrar “sin anestesia” a tocar un tema que me lleva carcomiendo desde hace mucho mucho tiempo y el tema es: “Las pintadas”. No me estoy refiriendo a esos murales de dudosa calidad estética y plenos de color que vemos en algunos muros y fachadas de nuestras calles (y que, al menos, “tienen pretensiones artísticas”). Tampoco me refiero a los mensajes reivindicativos que, si bien suelen ser escritos de manera precipitada y, por lo tanto desastrada, por lo menos tienen algo de contenido, se esté o no se esté de acuerdo con el fondo y con la forma. Me voy a referir, fundamentalmente, a esas “firmas” que llenan nuestras ciudades y a las cuales no encuentro mucho (por no decir ningún) sentido.

Por mucho que algunos se empeñen en convertir el graffiti en una expresión artística contemporanea, el famoso “yo estuve aquí” tiene en su haber una larga historia. En un viaje a Egipto que hice hace algunos años, en uno de los mayores complejos religiosos faraónicos, el guia nos mostró, con una generosa sonrisa en la boca, un “graffiti” escrito en hierático, cuya edad era de más de 3000 años y que decía, más a menos, “Amenofis estuvo aquí”. ¿Y que son, en esencia, las pinturas rupestres más que graffitis a los que el paso del tiempo ha dado patente de honorabilidad?. Como vemos, la necesidad de dejar huella de nuestra presencia, no es precisamente producto de la modernidad.

Otro tipo de pintadas, a mi parecer más tiernas, son aquellas que ponen los adolescentes para airear a los cuatro vientos su amor por la chica de sus sueños o su desdén por aquella que les ha dado calabazas. En ellas hasta podemos encontrar el uso de las abreviaturas (tan extendido ahora con los SMS) para ahorrar tiempo y espacio. ¿Que otra cosa es, más que una abreviatura, el usar el signo de multiplicar para sustituir al “por”?. Cada vez que veo, en una pared, el famoso “Juan X María, es como si volviera a tener 15 años.

No quiero extenderme demasiado y voy a mencionar “de pasada” las pintadas en las puertas de los urinarios que merecerían un capítulo aparte. Las hay de todo tipo y condición, algunas te hacen reir, otras te hacen pensar y, las más de las veces, te das cuenta que solo son producto del delirio escatológico producido por una ingesta de alcohol más que prudente.

Volviendo al tema principal, el de las “firmas”, he llegado a la conclusión (después de darle muchas vueltas) de que solo son producto de nuestro instinto animal. Los que pintan estas firmas están actuando como los cánidos que marcan el territorio con sus “micciones”. Supongo que es más facil usar el spray de pintura o el rotulador extra-grueso que bajarse la bragueta cada dos metros para indicar que “esta zona es mía”.

A mi, personalmente, me ofende la vista el ver las paredes de mi calle llenas de firmas a tamaño gigante, la mayoría de las veces ininteligibles y todas la veces con nicks “extranjeros” (¿Por qué nadie firma “Pepe”?). Paredes límpias y relucientes, se convierten en una noche, en verdaderos estercoleros de letras góticas que nunca más podrán ser eliminadas, como si de tatuajes en la piel de escayola se trataran.

En mi opinión, muchos de los adolescentes de esta generación, no fueron correctamente educados y ahora estamos pagando el precio. Si se les hubiera enseñado que “el que ensucia, límpia o paga” y hubieran tenido que trabajar duro para purgar las faltas cometidas, seguramente se cortarían la mano antes de coger el Edding-3000. Por otra parte, también pienso que si los padres atendieran mejor a sus hijos, y si además, les doliera el bolsillo cada vez que sus hijos estropean algo, seguramente “otro gallo nos cantaría”.

En fin, supongo que nos tendremos que acostumbrar a que las paredes de nuestras ciudades, como si del Bronx se tratara, pierdan su color original, en manos de unos “señores” que no tienen otra cosa mejor que hacer que manchar, sabiendo que el dinero para limpiarlo lo tendrán que poner otros.

Un abrazo “pintorrojeado”

Esteban

CORRIENTE ALTERNA Viernes, Noviembre 28th, 2008

Hoy la actualidad me hubiera llevado a escribir sobre los ataques terroristas de Bombay pero he decidido no hacerlo. Paso a explicaros los porqués de esta decisión. En primer lugar, estoy harto de hablar de muertes y sangre. Me canso muy mucho de quejarme todos los días de la sinrazón que gobierna el genero humano. Por otra parte, y perdonadme el humor macabro, me gusta dar noticias correctas y, desgraciadamente, no creo que todavía se pueda determinar exactamente la cifra de muertos y heridos así que lo dejaré para mejor ocasión.

Sin embargo, el tema de hoy, sin tener relación con la ración de horrores diarios, puede que suscite cierta polémica. El Titular es: “He pasado la noche en plan vagabundo total” y, por si alguien no se ha enterado, hace relación a la cola que se formó en Bilbao para comprar entradas del concierto del mítico grupo AC/DC. Mucha gente pasó la noche en la cola y mucha gente, después de una noche de perros (en Bilbao ha hecho estos días un frio de mil demonios por la noche) se han quedado sin entrada.

Vaya por delante mi declaración de que yo no soy muy aficcionado a la música, a ninguna música, pero menos a la música que destroza los tímpanos sobre todo si, además, no entiendo un piñazo de lo que dice la canción. Mi dominio del inglés es “razonable” (para el standard de este país) y he de decir que consigo entenderme con los anglosajones pero, las canciones, ¡Ay las canciones! no las entiendo si no las veo escritas.

Quizás por mi poca aficción a la música, no entiendo que alguien se pase toda la noche para comprar (y pagar a precio de oro) unas entradas para ver un concierto de 2 ó 3 horas de duración. Si a uno le gusta un grupo de música, basta con comprarse un CD o DVD del grupo en cuestión y escucharlo tranquilamente al calor del hogar, creo yo. El fetichismo de ver en persona a los grupos y del “yo estuve allí” me parece totalmente irracional y, como sabéis, yo lo irracional no lo entiendo muy bien.

Para repartir “a diestro y siniestro” (que es lo que más me gusta) también diré que tampoco entiendo que alguien espere a la puerta de una librería para comprar el último de “Harry Potter” o a la puerta de una tienda de telefonía para ser de los primeros que compraron el I-PHONE. En ambos casos me parece una verdadera estupidez (y que me perdone, por favor, si alguno de mis comentaristas cayó en la trampa) ya que ahora se pueden comprar ambas cosas a mejor precio y sin esperar colas.

Estoy absolutamente seguro, desafortunadamente, que no se hubieran formado las mismas colas para asistir a una conferencia de, pongamos, un científico de prestigio que nos hable sobre temas “de importancia vital para la humanidad”.

¡Y así nos luce el pelo!.

En fin, después de haber quedado como “el carca” que no soy, creo que poco más he de decir salvo ¡se abre el debate!

Un abrazo “musical”

Esteban

LA OTRA VIDA Sábado, Noviembre 15th, 2008

Mi intención era poner “como titular” la frase LA SEGUNDA VIDA pero, entonces, muchos de vosotros (que sepáis me he dado cuenta del alto nivel de perspicacia de los lectores de este blog) os hubieráis dado cuenta enseguida del tema de hoy y, como sabéis, no me gusta nada ponéroslo demasiado fácil.

¡Si! ¡efectivamente! hoy me toca hablar de SECOND LIFE. Como todos vosotros sabéis, SECOND LIFE es un mundo alternativo, en Internet, en el cual puedes interactuar con otras personas mediante representaciones virtuales de ti mismo, llamadas avatares.

La noticia que me ha llevado a tratar este tema es: “Una británica de 28 años se divorcia tras sorprender a su marido con una prostituta virtual en Second Life”. No hace falta mucha más explicación ¿verdad?. Esta noticia, que ha salido en contraportada en la prensa nacional, seguro que es motivo de comentario en multitud de chats, foros, blogs y demás, así que voy a ver si soy capaz de darle un enfoque distinto.

En este caso, a diferencia de otros temas tratados, hablo con un cierto nivel de información ya que conozco “Second Life”. De hecho estuve trasteando un poco por allí hasta que me aburrí. Descubrí que “sin poner dinero real” no había mucho que hacer y, desde luego, la técnica no ha avanzado todavía tanto como para que el famoso mundo virtual sea tan rápido y realista como para parecer algo vivo. De hecho, si no me equivoco, pasado el boom inicial, el número de personas que se conectan a SL va decayendo progresivamente.

Lo de menos, a mi parecer, es la noticia del divorcio “en si”. Me parece una verdadera estupidez pero cada uno es libre de hacer lo que quiera. Si a todos los que hemos pecado “en pensamiento” y “en palabra” (que no “en obra”), el conyuge corespondiente nos pidiera el divorcio, no quedaba un matrimonio unido hace ya tiempo. El o La que esté libre de haber tenido sus fantasías con la Katherine Z. Jones o con el George Clooney (pongo por caso) que tire la primera piedra. Porque supongo que nadie pensará el que sexo virtual es sexo verdadero ¿no?.

Lo que me preocupa de este tema es la causa de la fascinación que ejerce para muchas personas el travestirse y vivir “otra vida” diferente a la cotidiana. ¿Tan mala es nuestra vida cotidiana? ¿Tan vacia es nuestra existencia que necesitamos evadirnos a “otros mundos”? ¿Tan mal nos sentimos con lo que somos que necesitamos ser otros durante un rato?.

Permitidme que use, por una vez, una palabra un poco técnica para definir lo que yo creo que es la causa de esa situación. Creo que nuestra sociedad está en una situación de “anomia (en el uso que se da en Sociología), o lo que es lo mismo “sin normas”. Se han perdido los valores tradicionales que mantenían el edificio social integrado y no hemos sido capaces de generar nuevos valores, con la suficiente rápidez, para vertebrar nuestra sociedad. En esta situación las personas nos sentimos solos, vulnerables e indefensos y necesitamos construir realidades alternativas donde estemos “seguros”.

También puede tener algo que ver el hecho de que las nuevas teconologías nos permiten relacionarnos sin asumir el riesgo que supone el enfrentarse “cara a cara” con “el otro”. Ese riesgo que siempre existe cuando se produce un intercambio de ideas, valores, culturas y que desaparece o disminuye cuando existe un intermediario, como en este caso, un ordenador.

No soy pesimista. La sociedad terminará por integrar nuevas normas y nosotros acabaremos por asumir estos nuevos patrones de socialización. Mientras tanto, nos tendremos que contentar con los sucedaneos.

Un abrazo “anomico”

Esteban